Hay una parte de mí que es muy compradora on-line.  Eso, a parte de para dejarme tiritando la tarjeta, me ha servido para formarme una opinión sólida sobre qué es lo que mola y no mola ver en una e-shop, qué cosas funcionan y qué no. Este post es, pues, una opinión personal, pero creo que atiende a una serie de atributos de las tiendas on-line con los que los e-buyers (jopé vaya e-nombres) nos sentimos generalmente muy cómodos o incómodos. Y eso a ti, como e-seller, te interesa mucho. ¿A que sí? Vamos a ello:

1. Apariencia. No quiero hablar de que la tienda tenga una estética determinada, pero como consejo general lo que mejor funciona es la sencillez. Foto del producto (y si es en varias tomas mejor) + Precio + Descripción de las características + Botón de Al Carrito. Pero lo que más me preocupa de la apariencia es que, por favor, me de seguridad. No quiero ver una desastrada composición en HTML porque no me voy a fiar. Si te has gastado tan poco en la infraestructura “de cara al público” no quiero ni pensar por dónde van a desfilar los datos de mi tarjeta.

2. Carritos con memoria. Esos carritos que cierras la tienda y al volverla a abrir al cabo del rato siguen conteniendo lo que metiste en la anterior visita molan dos veces: una vez porque me facilita las cosas y otra vez porque aumenta tus posibilidades de venderme algo. Obligarme a hacer un carrito dos veces puede provocar que me de pereza o que se me olvide algún artículo de la primera vez que lo hice. ¡Prefiero eliminar productos en la pantalla previa al “Proceder a la compra” que rehacerlo todo!

3. Hazme registrarme, pero que sirva para algo. Es normal que me pidas los datos personales para establecer una relación de compra-venta, pero, ya que lo hago, no me hagas escribir cada vez que quiera comprar toda mi dirección, mi teléfono, mi código genético… ¡Guárdamelo para la próxima!

4. Gastos de envío sí, pero a la cara. Este tema siempre es peliagudo. Uno de las catchy phrases de internet es “me cortas más el rollo que los gastos de envío”. Y sí, los gastos de envío son un palo. Si tienes un poder de negociación con proveedores y empresas de envío tal que te permite camuflar los gastos en los márgenes, hazlo. El Free Delivery es una de las mayores motivaciones de elección de tienda. Pero no todo el e-monte es e-orégano, y los e-buyers entendemos que esas palabras mágicas quedan relegadas a grandes grupos comerciales como Rakuten. Sólo te pedimos una cosa a ti, e-seller de menor embergadura: dime desde el principio los gastos de envío para que pueda configurar mi compra en función de ese gasto. No me los escondas y me des luego la puñalada. No me desilusiones con el carrito lleno en la mano porque lo dejaré ahí tirado y me iré por donde he venido.

5. Newslettréame. A mí me gusta suscribirme a las newsletters de las tiendas que me gustan, pero si eres una tienda de productos muy variados, está bien que me la personalices. Te vendrá bien tenerme al tanto de las cosas que me gustan, ¿no crees? ¡Ah! Pero tampoco te pases. Una Newsletter a la semana que contenga ofertas de lo que me gusta, si las hay, me vale; o un par si en la semana hay algún evento especial.

6. Presencia on-line. Llámame ingenua, pero a mí me da cierta seguridad a la hora de comprar en una e-shop (además de el símbolo de Verisign o similares) ver que esa tienda está presente en redes sociales. Por una parte porque significa que esa tienda está activa y es real (que no es un timo) y por la otra porque me permite ver cómo tratas al cliente. Para mí, este punto, enlazado con el primero, supone la diferencia entre una tienda física luminosa, con escaparate diáfano, dependiente localizado y algún que otro cliente dándose una vuelta y otra tienda física oscura, polvorienta, vacía y con dependiente agazapado tras el mostrador iluminado tan sólo por la tétrica luz de su monitor. Vamos, la diferencia entre conseguir que me sienta a gusto o sentirme en peligro.

Creo que no me dejo nada en el tintero. Espero que estos consejos te sirvan como e-seller. Desde luego, a nosotros los e-buyers nos hacen el mundo mucho más bonito. ¡A comprar!

Patri Tezanos – @PatriTezanos